CIRQUEROS

Familia Morales

Ciudad De México

Retrato del Bibis cedido por el Maestro Carlos Contreras de Oteyza, Fotógrafo mexicano: www.carloscontreras.com.mx.

Adolfo Morales Trejos (Padre)

Verónica Aguilar (Hija)

El fotógrafo mexicano Carlos Contreras de Oteyza presentó “El Circo de Bibis” por primera vez en la Bienal de Fotografía de 1982, en el Distrito Federal, en la que obtuvo mención honorífica, a casi 30 años de aquella exposición, aun hoy sus fotos se exhiben en diferentes espacio, El Bibis dejó su legado a su hijo, y hoy su familia pervive en el circo itinerante de KIKO, un espectáculo lleno de risas, malabares, ilusión y audacia. Llegué al Circo gracias a Carlos, el fotógrafo, quien me enseñó su mundo y su legado, el esfuerzo de toda una familia -conformada por el padre, Adolfo Morales Trejos, la madre, Verónica Aguilar, sus hijos, y a su vez los hijos de sus hijos junto a una maestra que les designa el gobierno para educarlos en su itinerancia- juntos, desarrollan a diario números circenses divertidos que estén a la vanguardia para obtener el sustento diario, y que pese a las carencias, sus visitantes asistan y se retiren con una sonrisa en el rostro.

Podría decirse que el circo es uno de los espectáculos más genuinos que existen.  Este se ha constituido en una mezcla de actos que son mecanizados mediante la práctica constante y que sirven para que la gente se olvide de sus preocupaciones cotidianas.  Históricamente, las prácticas circenses se remontan a las acciones preparatorias de los legendarios guerreros, quienes antes de salir a las cruentas batallas realizaban cualquier suerte de contorsiones y malabares a estilo de precalentamiento bélico; posteriormente esas artes  se hicieron menos privadas y el pueblo empezó a hacer parte de un espectáculo que se llenó de gracia.  Retomando lo genuino del circo, es posible que este carácter se deba a su acción unificadora de la familia y de la sociedad, ya que es un espectáculo que en un espacio demasiado reducido llega a congregar a seres cercanos que va a presenciar la función que fue preparada por los mejores amigos, por los padres con sus hijos, por los hermanos.

Aunque muchos de nosotros hemos tenido la oportunidad de estar en un circo en algún momento de la vida, muchos sueñan con que en su barrio, un día como cualquiera se instale una carpa de circo y se quede el tiempo que sea necesario.  Si bien Latinoamérica tiene trayectoria circense, México podría ser la cuna.  Podríamos referirnos, por ejemplo, al circo de Kiko: una tradición familiar que con su itinerancia ha llevado alegría a cuanto lugar visitan; se sabe que el iniciador, don Adolfo Morales sostuvo a su familia con la risa y los aplausos del público, más que con el dinero que alcanzaba a recolectar en las funciones.  Hoy día, hacen parte de la cultura nacional y siguen engrandeciendo el alma de sus seguidores.

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